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Cómo combatir el dolor de rodilla

¿Sufres de constantes dolores en la rodilla? ¿Has dejado de hacer ejercicio u otras actividades diarias porque el dolor en tus rodillas no te lo permite?. Los masajes son una manera excelente y natural de combatir estos dolores.

Aplicando ciertos cambios a tu rutina verás grandes mejorías. En este blog te cuento cómo puedes hacerlo y te enseño a sacarle el mayor provecho a tu sillón de masaje.

Comencemos hablando de la causa más común de los dolores de rodilla, la osteoartritis de la rodilla. Esto es una pérdida progresiva de cartílago en los extremos de las articulaciones de la rodilla. Lo cual puede causar dolor, rigidez e inflamación.

¿Sabías que aproximadamente la mitad de los 15 millones de estadounidenses con artrosis de rodilla tienen una forma grave de esta afección progresiva?. Y lamentablemente, muchas personas pueden recurrir a los tratamientos incorrectos en busca de alivio, según un estudio de 2017 publicado en The Journal of Arthroplasty.

«Sospechamos que tanto los pacientes como los proveedores están tratando de agotar las medidas conservadoras en un intento de evitar la cirugía», dice el líder del estudio Nicholas Bedard, M.D., residente de cirugía ortopédica en los hospitales y clínicas de la Universidad de Iowa en Iowa City.

Su equipo analizó los récords médicos de más de 86.000 personas que habían tenido reemplazo de rodilla y descubrió que el año previo a la cirugía, ellos gastaron casi $44 millones, un promedio de $506 cada uno, en terapias cuestionables, como los analgésicos opiáceos.

Pero, si las drogas opioides, que son potencialmente adictivas, no son una buena opción y un estudio de marzo de 2018 publicado en JAMA encontró que no sirven para el dolor de la osteoartritis de rodilla de moderado a intenso, ¿cuáles son las formas más efectivas de manejar tu malestar?.

7 Consejos para aliviar el dolor de rodilla

Cuando te empiece a doler la rodilla, los expertos sugieren seguir los siguientes consejos:

#1 En la cama, un cojín entre las piernas

Cuando ya existe artrosis, dormir bien se convierte en una meta imposible porque las rodillas «se clavan». Este dolor te impide dormir, pero usando un cojí ortopédico puedes mejorar tus noches de descanso.

En las farmacias puedes encuentrar estos cojines ortopédicos o usar un cojín pequeño para evitar ese rozamiento.

#2 Aplica frío o calor… según lo necesites

Ambos son convenientes, pero hay que elegir bien el momento idóneo. Ambos pueden reducir el dolor; el hielo puede reducir la inflamación y el calor puede aliviar la rigidez.

Para usar hielo, coloca una toalla o un paño sobre la piel, luego cubre con una bolsa pequeña de hielo al menos una vez al día durante 20 minutos, recomienda la fisioterapeuta Erica Fritz, P.T., D.P.T., gerente del Centro de Terapia Física Ortopédica en el Hospital de Cirugía Especial en la ciudad de New York.

Si sientes la rodilla tiesa pero no está inflamada, aplica una almohadilla térmica en el área durante 20 minutos dos veces al día. Recuerda siempre colocar algo que te proteja, como una toalla, entre la fuente de calor y tu piel.

#3 El automasaje que sienta bien a tus rodillas

El músculo cuádriceps femoral tiene una importante función sobre la rodilla: permitir (gracias también a los tendones que lo recorren) su extensión y flexión. Pero cuando está sobrecargado, la rodilla se desestabiliza y falla.

Si el dolor es leve pero insistente, masajea con suavidad ese músculo 20 minutos dos veces por semana. Para ello puedes usar aceites esenciales o cremas con mentol.

#4 Cuida tu alimentación y peso

Si tienes sobrepeso u obesidad, trata de perder al menos entre 5 y 10% de tu peso corporal. En muchos estudios se ha encontrado que esto puede ayudar a prevenir el dolor, y algunas investigaciones sugieren que cada libra de peso que se pierde reduce el estrés en la rodilla 4 veces en cada paso que damos.

Además de esto, la salud de tus intestinos es muy importante por lo que debes también cuidar tu alimentación. Sabemos que tenemos muchas bacterias en nuestro cuerpo, pero si tenemos más bacterias dañinas en nuestros intestinos, se puede producir inflamación articular y desgaste. De ahí la importancia de incluir probióticos (yogur y otros fermentados lácticos) y prebióticos en la dieta diaria.

#5 Apúntate a sesiones de Tai Chi o algún ejercicio de bajo impacto

Está demostrado que esta práctica milenaria basada en movimientos lentos y suaves relaja las articulaciones y consigue que ganen flexibilidad. Muchos especialistas también la recomiendan porque durante la sesión liberas endorfinas, un tipo de hormonas que proporcionan sensación de bienestar. Y que, paralelamente, sienta muy bien a toda la musculatura (en el caso de que esté comprimida o contracturada, el riego sanguíneo a la articulación mejorará gracias a ella).

Es posible que no sientas ganas de estar activo cuando te duelen las rodillas, pero la evidencia sugiere que puede ayudarte. Una revisión de 2015 del grupo Cochrane Collaboration, una organización independiente, encontró que el alivio a corto plazo del dolor que se obtiene por el ejercicio es comparable al que se logra con el uso de un medicamento antiinflamatorio no esteroideo (o NSAID, como el ibuprofeno o el naproxeno).

Caminar y andar en bicicleta son buenas opciones. Pero si sientes que el ejercicio en tierra te causa mucho dolor, prueba un entrenamiento acuático. La flotabilidad del agua es ideal para ejercitar las articulaciones de forma suave. El ejercicio acuático también proporciona una disminución pequeña pero medible del dolor y la discapacidad en personas con osteoartritis de rodilla o cadera, según otra revisión de Cochrane, publicada en 2016.

#6 Come brócoli y cebolla… ¡A diario!

Estos alimentos son muy económicos y contienen prebióticos altos en fibra. Incluirlos en tu alimentación diaria (recuerda hacer el brócoli al vapor y solo durante 3-4 minutos para no destruir sus propiedades) ayuda a mejorar la microbiota intestinal. Como vimos en el punto 4, eso es fundamental para reducir la inflamación interna que también está afectando a esa articulación.

#7 Usa el calzado adecuado para cada actividad que realices

Muchas personas tienen en cuenta el tipo de tacón o la puntera del zapato a la hora de comprarlo, pero no se fijan en otro importante detalle, el peso del calzado.

Si pesa mucho, tus rodillas tendrán que realizar un esfuerzo añadido cada vez que levantan y flexionan la pierna. Es vital que para hacer ejercicio uses calzado ligero y cómodo, por otro lado, para trabajar uses zapatos con un soporte adecuado.

Dolor de rodilla en verano

En numerosas ocasiones, el calor característico de la estación de verano puede acentuar las molestias de la rodilla. Dichas molestias deben tomarse en serio. Al igual que el estrés, el dolor, la hinchazón y la rigidez son formas que tiene el cuerpo de avisar que algo tiene que cambiar.

El calor puede afectar al dolor musculoesquelético ya que produce cansancio y apatía, aspectos que pueden afectar a la condición muscular y a las articulaciones.

Los momentos de mayor calor pueden producir episodios de deshidratación y los músculos serán los que lo sufran. Además, el calor produce alteraciones del sueño, y eso genera un descanso irregular, lo que provoca que las mismas patologías duelan más.

Los principales pilares a la hora de combatir el dolor musculoesquelético son:

  • Practicar ejercicio de forma regular aunque haga calor.
  • Cuidar de las posturas.
  • Descansar.
  • Hidratarse.
  • Huir de las temperaturas extremas. Además de tener cuidado con los aires acondicionados o de las corrientes de aire frío.

Para ayudar a combatir estos dolores un masajeador para la piernas también podrían ser de gran ayuda. Desde plataformas de ejercicio para ayudar a fortalecer los músculos, hasta masajeadoras que aliviarán el dolor.